Por Marisú Ramírez
A mi Madre Eloísa Muñoz Muñoz… De quien extrañaré su sonrisa eternamente.
A raíz de la pandemia del COVID-19 lo que más se ha extrañado –además de las personas que fueron víctimas de este padecimiento, claro está- es el poder de las sonrisas.
Si bien, es cierto que con el uso prolongado del cubre-bocas las personas reaprendimos a sonreír con la mirada, pero aun así se extraña esa bonita sensación humana de observar por doquier las sonrisas de las personas.












